19 de mayo de 2013

DE AMIGO A BANQUERO


Si algo provoca indignación, cabreo e impotencia en la ciudadanía es tener la sensación de que nos traten, literalmente, como a tontos. ¿De qué sirve decir que tenemos un sistema bancario y financiero saneado después del tsunami de miseria que ha dejado la quiebra de las cajas? ¿De qué sirve cuando no se ha resarcido el daño provocado en millones de españoles? ¿De qué sirve si solo hemos recibido mentiras, recortes en asuntos intocables hasta ayer y precariedad a todos los niveles?

Vaya por delante que creo en la máxima de que la justicia es igual para todos, no me queda otra. La responsabilidad judicial y ante la ley es la que es pero, ¿qué hay de la responsibilidad moral para con la sociedad? Nada ha hecho más daño a este país y a su credibilidad que la manipulación obscena y el despilfarro rastrero de las cajas de ahorros que han sido politizadas. ¿Cómo se repara ese daño tan brutal?

Un error tradicional que se viene cometiendo en este país es apostar por el amiguismo, por el clientelismo y por el enchufismo barato. ¡Basta ya! La quiebra de Bankia y demás cajas, entre otros muchos factores, se debe en gran medida a la nefasta e ignorante gestión de "personas" cuyo único mérito es ser amigo de alguien poderoso... 


En el caso de Caja Madrid el gran hito de Miguel Blesa fue ser amiguísimo de Aznar. Solo eso bastó para poner al frente de una de las mayores entidades del país a un absoluto incompetente. Se manejaron los hilos de millones de personas indefensas, dependientes del capricho e ignorancia de Consejos de Administraciones aprovechados y amorales. Eso es lo que ha venido pasando y nadie ha dicho "esta boca es mía". ¿Y el Banco de España? ¡Ni lo mentes atrevido!

Me parece muy bien que haya cien banqueros en el banquillo, pero no pienso quedarme ahí en mi crítica. La mayor crisis y estafa que ha sufrido España en su historia reciente no puede quedarse en menos. La justicia dirá lo que tenga que ser, pero existen responsabilidades mucho más allá del Código Penal. Y todo esto contando que la condena sea realmente efectiva y acorde con el daño y ruina causados. En este sentido exigiría la prohibición explícita de la politización de las cajas y otros organismos públicos que tanto pueden influir en la vida cotidiana de la gente. No basta con nacionalizar una caja y poner al frente a un técnico y decir que el problema se ha resuelto. ¿Utopía? Es probable, pero o en este país empezamos a apostar por el mérito y por la responsabilidad total en la gestión empresarial o seguiremos siendo ese país de pandereta tan denostado por nuestros vecinos europeos.

Con tanto caso de corrupción, de financiación ilegal, de contratos adjudicados a priori, de enchufes poderosos a dedo...Con todo me da la sensación de que unos pocos se han reído del sistema utilizando las herramientas del propio sistema. Instrumentos sociales al servicio de codiciosos sin escrúpulos. No soy de los que reniega de la política, en absoluto, todo en la vida es política. Pero o se limpia la mierda, con perdón, caiga quien caiga o esto no se sanea por mucho balance positivo que hipotéticamente tengamos en cada ejercicio económico. La política y los poderes económicos al servicio de los ciudadanos y no al revés.

Todo este descontrol conduce a lo que vivimos hoy, miseria y pobreza en la ciudadanía nunca vistas tras decisiones políticas derechosas que se escudan en la gravedad de la crisis. No seré yo quien diga que la crisis de deuda financiera no exigía ciertos ajustes, pero la ideología ultra se ha instalado para quedarse, pudriendo lo poco que teníamos seguro. Un capitalismo desbocado y voraz, unido a una ideología de derecha contraria a la cohesión social, eso es lo que tenemos. ¿Es eso lo que queremos? Basta de incultos poderosos cuyas decisiones lastran a generaciones durante décadas. Basta de enriquecimientos ilícitos y compraventas delictivas. Basta de amiguitos que pasaban por ahí sin enterarse de nada. Basta de gentuza en las más altas esferas de decisión sociopolíticas. Y que conste que no se debe generalizar, pero oigan, estoy viendo tanto en tan poco tiempo que ya uno se cansa de andar con medias tintas.

Como dijo Fernando de los Ríos: "Si alguna vez queremos que los ciudadanos sean libres, la economía debe estar encadenada"

1 comentario:

  1. ¿Responsabilidad política? Eso es un oximorón, estos políticos del PP no tienen más responsabilidad que la de servir a sus amigos de la secta católica y la banca. Algún día tendrían que ser juzgados por genocidio, porque eso es lo que están perpetrando.

    Y no creo que la economía necesitase de ajustes, la deuda del Estado era muy pequeña, lo que no es aceptable es que se asumiese la deuda de la banca. Para salir de este marasmo economico -y no puedo estar más de acuerdo con las palabras de don Fernando de los Rios- habría que declarar deuda odiosa. Y salirnos de la puta zona euro que no nos reporta sino sacrificios.

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